Seguiremos preguntando, por si alguna vez llegara alguien que se parezca un poco a la persona a la que realmente estamos esperando

Marzo 20, 2007

Lo primero de todo es aclararte que la persona a la que estamos esperando no se llama Godot; lo segundo y último decirte que aunque a nosotros nos resulte tan difícil de probar como a tí de creer, leemos miles de libros, tenemos alguna certeza, sufrimos cientos de dudas, nos abaten un gran número de penas y miles y miles de preguntas tan extrañas como la que sigue:

Nola esaten da euskaraz Guóta:iútólquinebáut?

Zertan zabiltzate?, ondo izango zen ala ez? … beharbada.
Sabemos que no hay nadie para contestarnos, y es que hay preguntas que sí y hay preguntas que no. Qué convierte a unas preguntas en contestables y a otras en incontestables es algo que, de momento, se nos escapa.


Lagun batek esan zigun Ilari Zubiri emakume bat zela (1)

Enero 15, 2007

No sabíamos que Ilari era una mujer…

La mayoría de los nombres en euskera son nuevos para nosotros. Es curioso que todo sea nuevo para los viejos y que, sin embargo, los jóvenes sientan que ya conocían todo desde siempre. Esperamos vivir para ver otras gramáticas publicadas, otros amaneceres sorprendentes… y renaceremos como aves Fénix que somos.

Y la cosa sería traducir nuestra frase al euskera, escribieron los viejitos garanoficianos en el kaier gorria desvanizado. Veamos qué somos capaces de recordar.

Ilari emakume bat zela ezdakigu

(¿Cómo era dakigu en pasado? Bien, se nos ha olvidado mucho, es cosa de la edad que tenemos, pero aún recordamos algo. Por ejemplo, recordamos cómo se abre una gramática, cómo se busca el verbo jakin y cómo se puede mirar en la columna del pasado, oficio solitario donde los haya.)

Ilari emakume bat zela ezgenekien

1) Post scriptum. Al parecer habíamos entendido mal, hemos estado buscando con Gúgel y todo es confuso porque en las páginas que hemos encontrado Ilari Zubiri parece ser un varón y no una mujer. Seguiremos informándonos. Lo curioso es que el nombre del ser humano en cuestión no nos da ninguna pista.


Artículo número 138 de la vieja Littera con palabra en euskara, publicado en octubre del año 2004

Enero 5, 2007

138.- Los micrófonos, la gramática y la Revolución francesa
2004-10-28 07:27:08 – Asun Undabeitia

Tema: Las palabras

Resumen: Que trata de algunos demostrativos que son capaces de salvar vidas

Texto: Otro de nuestros micrófonos, sofisticadamente escondido en un diccionario Griego Clásico-Euskera Batua, nos ha informado de que corre el rumor de que los de
La Gran Oficina estamos siempre muy enfadados, como con mala cara y así; y, quizá, es momento de reconocer que tenemos serios motivos para estarlo, y es la cosa que se nos mueren las madres, nos pegan a las amigas, nos extorsionan a las cocineras, nos violan a las niñas y publican en cualquier sitio cómo lo hacen, dejan morir de hambre a las hijas de los vecinas, envenenan con agua sucia a las sobrinas de unas conocidas que se fueron de aquí, cuando aquí hubo mucha hambre, y, finalmente, dicen que no pasa nada porque todo ello se lo han hecho a “la mujer”, es decir, a una idea, que lo último que tiene es carne y hueso.

Y la noticia es que ha llegado, por Correo Certificado y Urgente, el pliego que se perdió el día de
la Revolución Francesa, con tanto muerto ya se sabe, aquel en el que se nombraba ciudadana a La Mujer. Lo que simplemente quiere decir que nadie puede pegar o violar o matar de hambre o envenenar a La mujer, sino que, a partir de la aparición del famoso pliego, cualquiera que levante el brazo, o lo que sea, lo hará contra esta mujer, no contra la mujer.

Como se puede ver, el pliego hablaba de Filología y de Gramática, y de cómo un demostrativo bien utilizado puede llegar a salvarte la vida.

El pliego había estado guardado en París, junto a las dos barras de platino que correspondían exactamente a la diezmillonésima parte del cuadrante del globo este en el que damos vueltas.

Traducir al euskara la palabra ciudadana ha sido relativamente fácil, ya que la palabra ya existía, y se trata, claro, de la palabra andrea, y es que el euskara, como bien sabían Guillermo Humboldt, Victor Maria Hugo, Ernesto Hemingway… y sabemos los de La Gran Oficina, ha sido siempre una lengua maravillosa.