El vencejo que desdesvencejará el desván llega ya, no se nos vayan

Noviembre 27, 2006

Y la cosa, no la más grave, es que no queremos abandonar ningún sueño. Porque se da el caso de que tenemos muchos. Cosa normal en soñadores. Los soñadores que no viven en un desván desvencejado sufren mucho. Nosotros también.

Claro que el cuaderno rojo éste, no es, para nada, lo que se esperaba, pero eso no es culpa del cuaderno, es culpa nuestra, que no cerramos bien la caja de Pan D’Ora, el día que aún era tiempo.

Y, sin embargo, cumple su papel, no cabe duda; y, si se ha de esperar, se espera.

 


Que trata de ir pensando en cómo abandonar un sueño

Noviembre 17, 2006

Hoy hemos tenido mil ideas acerca de la posibilidad de escribir mil páginas. Cibernéticas, claro. Un porcentaje muy pequeño, pero aún así perceptible de esas páginas, estaría escrito en euskera, en un euskera perfecto.

Hoy hemos tenido mil sueños, porque estamos como flotando; debe ser la red que, a veces, se mueve. Y, flotando, flotando, nos hemos preguntado acerca de cuándo empezamos a pensar en la posibilidad de hablar o de escribir en euskera; por qué, nos preguntábamos, dada la avanzada edad de los habitantes del altillo.

Y, ya lo habías imaginado, lector maitagarria, casi no hemos sabido contestar.

Y ha sido casi porque, a última hora, a alguien se le ha ocurrido que, tal vez, queríamos aprender euskera para saber por qué cuando el sujeto hablante actúa solo, siempre dice, en lugar de yo, nosotros.

Sobre todo, y más que nada, cuando el sujeto hablante somos nosotros.


Euskaldunb-Herria

Noviembre 16, 2006

Y nos hemos reído, sin parar, como hacía años, nos hemos reído de lo que nos dolía tanto, de nosotros y de ellos y de vosotros. Dicen que hay una cosa que se llama catarsis. Y, no lo diremos muy alto, pero creemos, o estamos seguros, sí, así es, repetimos, casi estamos seguros del todo: eso que dicen que hay y que Aristóteles llamó La Catarsis, es lo que hemos sentido nosotros esta tarde. Porque, desde que empezamos a estudiar euskera y nos convertimos en parte de esa subrraza urbanita llamada euskadunb-herria, no habíamos hecho más que sufrir, y estudiar, claro. Y la catarsis nos ha limpiado de todo ello. No lo hemos conseguido, es verdad, hemos fracasado y nos vamos a tener que ir, pero ya no sufrimos. Ni siquiera por la falta de autoestima que nos ha quedado.

Seguiremos estudiando, gracias al humor de Mikel y Patxo, dos urbanitas muy especiales.

¿Seríamos capaces de ponernos a traducir al euskera un artículo como éste? No, pero ya no importa.


Un sencillo manifiesto para expresar lo complicado que es no saber

Noviembre 16, 2006

Esta noche vamos al teatro, no todo va a ser estudiar.Y vamos a formar parte del Euskara secilloaren manifiestoa. Porque, a parte de estudiar y de ir al teatro, es bueno reírse de los demás y no siempre de nosotros mismos. Al parecer hay mucha gente con el mismo problema que nosotros, y el mismo amor a la madre lengua, a las madres lenguas. Porque parte del problema es tener dos, es decir: amachu, te quiero mucho, en lugar de mi mamá me mima.

Y, posiblemente, nos han asegurado, volveremos reconfortados a este cuaderno rojo donde todo es posible, sobre todo es posible equivocarse, y aprender, sin mucha prisa, eso sí.


Kaixo, adiskide

Noviembre 15, 2006

Gabon, lagun.

Bai, zure izena esagutzen dugu, izen polit eta arraroa, benetan.

Mila esker zure laguntza miragarriagatik. Hemen daukazu gure kaier gorria, zaila izan da aurkitzea, baina… azkenean asmatu dugu non zegoen.

Ez dituzu ahaztu gure akats gramatikalak zuzentzen

Gero arte

Trastelekukoak


Notas para un Tratado acerca de lo bello urbano

Noviembre 15, 2006

Esta página agoniza en una de-construcción absoluta.

Las anunciadas notas están a punto de llegar de lejos, pero el tráfico está imposible en el centro de la ciudad de Bilbao o Ibeni(1), razón por la que nadie podrá garantizar su estado, si es que, por fín, llegan hasta aquí.

Permanezcan, plis, atentos a sus pantallas y disculpen, si fuera menester, las molestias.

(1) El muelle de Ibeni es el lugar en el que el rio Nervión se convierte en la ria de Bilbao. No se olviden de pasar a verlo antes de irse para siempre de aquí.